Michael Gebert

Michael Gebert

Procede de una de las regiones más bonitas de Alemania, pero está poco en casa. Como profesional del parapente, Michael viaja durante ocho meses al año por todo el mundo. Deste Etiopía hasta Albania, ha podido admirar desde arriba y desde abajo los diferentes países del mundo.

Michael, eres del Oberallgäu (Alemania) ... Dime, ¿es tan terrible que estás siempre de viaje?

¡Por dios, no! Mi tierra es preciosa. Yo vivo en una antigua granja en Bolsterlang, que hemos renovado. Sin embargo, ya casi sólo voy por allí para lavar la ropa. Viajo unos ocho meses al año.

¿Cómo llegaste a esta situación?

Siempre me ha encantado descubrir cosas nuevas - especialmente cosas fuera de lo normal. Es una parte de mí y, quién sabe, quizás por eso me convertí en parapentista. Ves las cosas de manera diferente desde arriba. Una ciudad aburrida, por ejemplo, puede tener un encanto diferente. Así es como volar y viajar se convirtió en mi profesión. Nuestra empresa "Fly with Andy" está especializada en destinos extraordinarios para practicar parapente.

¿Por qué lugares os movéis?

Por los lugares más bonitos de todos los continentes, desde la costa australiana hasta el Himalaya. América del Sur también es fantástico para volar: Argentina, Brasil, Colombia. Y por supuesto, nos movemos mucho por Europa también, desde los Balcanes hasta Portugal.

¿Cómo experimenta un piloto de parapente un país?

De manera diferente. Nos sumergimos en él desde arriba. Estamos en lugares donde nadie más “aterriza”, porque nos interesan las posibilidades de vuelo. Como uno se puede imaginar, volar en Etiopía es una experiencia bastante intensa. Cuando aterrizas te rodea una multitud de curiosos que nunca antes habían visto algo parecido. Esos son momentos increíbles, aunque es un país tan pobre. Pero también me encantan los Balcanes. Están tan cerca de casa, pero son tan diferentes. La hospitalidad es simplemente increíble.

¿Cosas imprescindibles para viajar?

Lo menos posible. Por supuesto, la mayor parte del espacio está ocupado por el equipo: dos parapentes al menos, a veces más, y en ocasiones el parapente tándem. Arnés, cascos, ropa, cepillo de dientes e hilo dental. Creo que es todo.

¿Y el estado de tu autocaravana?

Bueno, parece más una casa compartida. A veces me acompaña un fotógrafo y uno o dos colegas, hombre o mujeres.

¿¡Así que un “piso compartido” mixto….!?

Sí, mejor no preguntes. Es como una comuna. Somos responsables, sobre todo las chicas del equipo. También son muy buenos pilotos. Y en lo que referente al orden …todos estamos de acuerdo, danos cinco minutos y parece que haya pasado un huracán, vamos, como en casa.  

¿La autocaravana entonces es ideal porque se puede distribuir todo y nada se pierde?

Entre otras cosas. Pero como aviador siempre miras el tiempo y la máxima flexibilidad es esencial. Vamos donde haga buen tiempo y dormimos en cualquier lugar. Por eso la autocaravana es perfecta para los parapentistas.

¿Y a dónde vais?

Por ejemplo, pasando por Suiza llegamos hasta Grecia, Eslovenia, Croacia, Bosnia e Albania. O también vamos por Escandinavia.

¿Qué lugares recomendarías?

Oh, muchos. Me encanta el norte de España, la costa siempre me recuerda a Irlanda. O Albania, allí encontrarás regiones remotas maravillosas y la gente es encantadora.