Eso nos lleva al segundo punto: crear tus propias cosas.
Sí, siempre he diseñado todos mis proyectos yo mismo, desde el principio. Era casi inevitable, porque no me rindo hasta alcanzar mi objetivo. Y si falta algo, lo soluciono por mi cuenta. ¿No había saltos para entrenar cerca de casa? Cogí una pala y empecé a cavar. Hago mis propios vídeos, preparo las bicis, diseño los circuitos… creo mi propio futuro.
Y el tercer punto: tu obsesión por las dos ruedas.
Crecí y sigo viviendo cerca de Varese, en el norte de Italia, muy cerca de la frontera suiza. No recuerdo ni un solo momento en el que no estuviera sobre una bici. Empecé a competir en slopestyle con 14 años y llegué hasta Crankworx y el FMB World Tour. Hoy soy creador de contenidos, hago tutoriales, espectáculos y cursos de diseño. Mi trabajo ha evolucionado, pero siempre ha girado en torno a las bicicletas. Nada libera mi mente como una bici. Y creo que nada lo hará jamás… aunque sé pilotar un helicóptero.