
1. Pedalea donde está la comunidad (no donde los campings son bonitos)
Si vas a spots como La Poma, La Sorrera o 4Riders Bikepark, no esperes campings de postal. Estos lugares van de tierra, palas y pasión — no de luces decorativas ni piscinas infinitas. Pero, a cambio, encontrarás algo mucho mejor:
• una comunidad biker abierta y acogedora
• gente que vive para pedalear y construir
• conexiones inmediatas, que se convierten en compañeros de riding en minutos
A veces, los mejores campings no son bonitos, pero se encuentran cerca de los saltos.
2. Di que sí a los riders locales
Una de las cosas que más aprecio de esta zona es la gente. El ambiente español es increíblemente abierto, positivo y apasionado. Todo el mundo vive este deporte con grandes sonrisas y aún más motivación.
Llegas como desconocido y terminas la sesión siendo parte del grupo. Los idiomas no importan cuando compartes palas y risas después de entrenar.



















