
Una vez en la vida… ¡como mínimo!
Para los dos, vivir en directo el Tour de France y el Tour de France Femmes fue una experiencia nueva. Todos tenemos en mente las imágenes de las retransmisiones televisivas, pero es imposible imaginar lo que realmente ocurre en las carreteras. El ambiente, la gente llegada de todos los rincones del mundo, esta enorme fiesta…
Es tan espectacular que hay que vivirlo al menos una vez en la vida. Al principio nos preguntábamos si todo se reduciría a esos pocos segundos en los que el pelotón pasa a toda velocidad. Pero pronto nos dimos cuenta de todo lo que sucede y se celebra alrededor de la carrera.


























